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Crear el entorno adecuado

En la actualidad se considera que una planta o habitación de hospital bien iluminada puede ayudar a la recuperación y tranquilidad de los pacientes nerviosos. Es importante disponer de luz natural y vistas al mundo exterior, por eso las plantas de hospital suelen tener zonas con grandes ventanales. Cada vez se sabe más acerca de los efectos de la luz sobre las enfermedades mentales a largo plazo como la demencia, lo que permite unos diseños más eficaces que mejoren la calidad de vida de los pacientes.

La iluminación en edificios sanitarios de mayor tamaño, en asociación con diseños cromáticos, también puede servir de guía y tranquilizar a aquellos visitantes no familiarizados con el edificio. Aunque muchos aspectos de la atención sanitaria como la prioridad de atender al paciente, la necesidad de poder diagnosticar y supervisar la salud del paciente con rapidez y precisión o la necesidad de funcionar de forma eficiente en cualquier momento del día y de la noche permanezcan sin cambios, un diseño de los edificios acorde a las necesidades y una iluminación de calidad puede ser de gran ayuda.

Mejores prácticas

En la norma europea EN 12464-1:2011 sobre luz e iluminación - Iluminación de los lugares de trabajo Parte 1: lugares de trabajo en interiores se incluyen recomendaciones sobre las condiciones de iluminación para establecimientos sanitarios en lo que respecta a los niveles de iluminancia, los requisitos de reproducción del color y el control del deslumbramiento. Pero la atención sanitaria también depende de la comunicación y de que exista cierta confianza entre el paciente y el profesional de la salud. Es importante garantizar que la iluminación de las personas les haga parecer cordiales y que su lenguaje corporal se pueda ver claramente para que así puedan ganarse la confianza del paciente y puedan tranquilizarlo en una situación posiblemente estresante. Asimismo la norma EN 12464-1:2011 incluye recomendaciones sobre iluminación cilíndrica para garantizar un buen alumbrado vertical, 150 lx a 1,2 m de altura. También habla sobre el índice de modelado, la relación entre el flujo vertical y horizontal de luz para lograr el equilibrio correcto entre luces y sombras, e indica los valores recomendados.

Es posible que los pacientes tengan que estar en la cama o en planta durante largos periodos por lo que resulta esencial que en el espacio se cree un ambiente ligero y amplio. En la EN12464-1:2011 se subraya la importancia de la iluminación de las superficies y se recomienda una iluminancia media de 75 lx en las paredes y de 50 lx en el techo. El control del deslumbramiento, tanto procedente de la luz natural como de la artificial, es muy importante y se debe garantizar que la iluminación ambiental y de tareas no ocasione molestias por deslumbramiento, especialmente en camas que se hallen enfrente de las luces bajo el control de los pacientes.

Siempre se deben cumplir las condiciones correctas de iluminación, esto incluye las noches, cuando la presencia de oscuridad resulta importante para ayudar a conciliar el sueño. Se necesita un equilibrio entre la luz que necesita el personal nocturno y la oscuridad que necesitan los pacientes. También se necesitan unos bajos niveles de iluminación ambiental con apenas o ninguna luz en la zona de almohada de las camas.

Asumir el control

Se debe prestar atención para diseñar los varios niveles de iluminación necesarios para las distintas tareas y que la luz resulte fácil de controlar y ajustar. Los mandos para la iluminación que el paciente puede controlar como luces de lectura, etc. deben ser de fácil acceso, mientras que los mandos de iluminación adicional para que los profesionales sanitarios hagan exploraciones, por ejemplo, deben estar alejados del paciente, así se evita presentar un número de opciones que puedan ocasionarle confusión, pero deben ser a la vez fácilmente accesibles para el personal sanitario.

La iluminación debe interactuar con el espacio, regulándose según aumente la luz natural. En las plantas es improbable que el uso de detectores de presencia sea eficaz debido a sus altos niveles de ocupación, pero en zonas de menos tránsito como almacenes, pasillos, salas menos frecuentadas, etc., el apagado o encendido de las luces en función de su ocupación podría reducir considerablemente el consumo energético. Se debe usar una sencilla preparación del escenario para que la iluminación se ajuste al día y la noche además de a cualquier otro estado que se produzca con frecuencia, y su control debe estar al alcance del personal sanitario.

Los productos clave de esta aplicación son los siguientes:

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